Vanguardia
Se acerca, recibe los golpes y mantiene la presión sobre los enemigos. La primera línea del grupo: los sujeta y protege a los demás.
- Arma
- Espada y escudo
- Distancia
- Corta
- Defensa
- Armadura
- Habilidad extra
- Estandarte lunar

Un MMORPG de acción cooperativa, persistente y amable con las sesiones cortas.
Vuelve a casa, explora el Umbral y defiende lo que importa.
Elarion es el mundo. Aelwen es el Árbol Madre.
Wumiku es la primera criatura que dijo «yo».
Antes del nombre había hambre. Un árbol más viejo que cualquier memoria dio tres dones a la vez: la Voz para nombrar el mundo, la conciencia de uno mismo para recordar el ayer, y el vínculo que mantiene unidas las dos cosas. De ahí nacieron las aldeas, los oficios, las promesas y la primera semilla plantada a propósito.
Hoy la aldea vive pegada al Umbral. Dentro de la valla hay huertos, fogones y vecinos. Fuera viven los rombos, los de la mirada torcida, y todo lo que hay que temer. Cada mañana alguien sale a cazar, y cada mañana alguien abre un surco.
Aliado. La mirada abierta que Aelwen sostiene.
Enemigo. Lo que queda cuando el vínculo se rompe.
Aelwen nos dio nombre para que no volviéramos a ser solo hambre.
El círculo es la forma de su don.
La raza la marcan la cabeza y la cola: zorro, alpaca, tejón, fénec, ajolote, camaleón, camello, gato, perro, lémur o mapache. La clase decide cómo luchas.
Se acerca, recibe los golpes y mantiene la presión sobre los enemigos. La primera línea del grupo: los sujeta y protege a los demás.
Elimina grupos de enemigos con hechizos y controla el campo de batalla cambiando entre tres corrientes: Ascua, Marea y Aliento.
Ataca desde lejos, esquiva los peligros y acumula Foco sobre una sola presa. Elige el objetivo del grupo y duerme a los que sobran.
Invoca un Eco, un zorrito espíritu que lucha por él y atrae a los monstruos, mientras cura, protege y fortalece a sus aliados.
En el centro, la ciudad circular del Árbol Madre. Alrededor, diez islas, cada una con su bioma, su cielo y su luz, unidas por puentes, barcos y rutas de vuelo.

Compra el billete en el muelle y sube a bordo. Los puentes de la isla central se abren por la mitad cuando pasa un barco.
Descubre las postas y vuela entre ellas. La ruta se desvía para enseñarte los monumentos que pasan cerca.
Mazmorras para grupos de cuatro y una raid para doce: el Trono Mudo, en el Borde Mudo.
El mapa se revela mientras exploras: cofres escondidos, miradores, cuevas y notas del pasado de Elarion.
Entre expedición y expedición, la vida sigue. Elige una parcela fuera de la ciudad, levanta tu casa, de carpa a mansión, y cultiva casilla a casilla.
Siembra, riega y cosecha según el reloj del mundo. Bruna te enseña a cocinar lo que da la tierra.
Decórala con muebles de carpintería y recibe visitas. Tus amigos pueden regar tu huerto.
Treinta peces, treinta bichos y dieciséis fósiles que solo salen en su bioma, su hora, su estación y su luna.
Dona lo que encuentres al museo de Raíz del Canto. Tu nombre queda junto a la pieza.
Posaderos, tenderos y herreros duermen, abren y cierran según la hora del día.
Una fiesta por estación, conciertos, lluvias de estrellas y comerciantes que solo pasan ciertos días.
Toda la historia principal se puede jugar en solitario o acompañado. El contenido difícil premia cooperar, sin cerrarte el paso.


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